martes, 31 de mayo de 2011

{*[Mi Liberacion]*}


Cuando cae la noche, me pregunto muchas veces si llegara un amanecer resplandeciente. Le llamaria vivir estando en un lugar muy encerrado? Cuando fue la primera vez que senti mis sentimientos tan vivos despues de que ocurriera toda esta tragedia?.



 
 
Solté mis lágrimas cuando vi una sombra enfrente de las rejas. Tal vez aquí es el final de mi destino, donde nunca llegue a ser libre, sin ver a las flores crecer y verlas resplandecer. Tal vez merezca todo esto, por ser una del ejército y luchar sin saber quién era mi enemigo y los objetivos de mi oponente.
De repente desaparece la sombra así como llego.
Y luego llegue a sentir una presencia dentro de mi propia celda. Observando. Y yo volteando a todas partes buscando donde se encontraba.
-Quieres ser libre?-dijo una voz ronca y totalmente masculina. No lo podia ver con la poca luz que entraba a mi celda.
-quiero ser libre-mis voz tembló, y la verdad es que no podía contener el miedo de lo que podría hacer aquello. Ser fuerte es difícil y especialmente cuando he estado encerrada durante un tiempo sin saber nada del mundo, volviendo loca en mi propia mente, viviendo recuerdos y sueños.




-estas dispuesta arriesgar tu vida, con tal de ser libre?-vuelve a preguntar aquella voz, que retumbaba en mis oídos como un susurro.
-no arriesgo nada, la poca vida que tengo se ira estando aquí, qué más da-respondo con cuidado. Agacho la cabeza, viendo el mismo piso sólido y gris.
-entonces que no se hable más. Vendrás conmigo-para mí, su voz llego a lo lejos, dejándome creer que tal vez se ha un sueño y que a los pocos segundos despertaría. Cuando tienes mucho tiempos sin salir, estando mucho tiempo en un ligar encerrado, la mente te hace malas jugadas, y eso te hace escuchar voces que en realidad no existen.



Después de todo no fue un sueño porque el apareció enfrente de mí a unos cuantos centímetros. Miro hacia arriba. Viendo una túnica larga que apenas se le pueden ver los pies Tan alto que ya podía topar el  techo, o tal vez este exagerando, mi cabeza está demasiado mal para ver la realidad.
-puedes caminar?-pregunta. Para luego agacharse. Y lo que más me sorprendió fue ver a uno de ellos, a los que invadieron la tierra. Su rostro no lo podía ver, ya que tenía una túnica puesta. Y antes de que me capturaran, nadie había podido ver los rostros de esos seres sobrenaturales, y para los que llegaron ver sus rostros, están muertos. Yo seguía viendo aquel agujero oscuro, esperando ver su rostro.
-puedes caminar?-su voz se volvió como un fuerte susurro, sacándome de mis pensamientos.
-puedo caminar-respondí. El seguía agachado, esperando a que yo me parara. Y lo hago con cuidado, sosteniéndome de la pared rasposa. Mis pies seguían un poco dormidos y acalambrados. Él se paró sin esfuerzo. Y me di cuenta que él es mucho más alto que yo, a rebasándome por mucho. Estábamos muy cercas.
En ese momento comencé a sentir mis sentimientos y emociones florecer. Y aun no entendía a que se debía.
-solo hay una manera de salir de aquí-dice
-cuál es esa salida?-pregunto un poco nerviosa. Y sin responderme y sin previo aviso. Sus brazos me agarran de la cintura, apretándome más a él. Y sin tener que hacer otra cosa mis brazos van directamente a su cuello. Y luego todo se comenzó ver borroso, nublándome la vista y caer en un profundo agujero negro.


1 comentario:

  1. Uau esta super chevere!!! Quiero saber mas! :) Me gusta tu blog ;)

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