jueves, 2 de junio de 2011

((*-*En dudas*-*))

Recuerdo auellos paisajes que solia recorrer junto con mi abuelo. Siempre sonriendo, viendo ese brillo en sus ojos donde se reflejaba su felicidad. Sé que donde él está, es más feliz. Sería un sufrimiento para mi verlo todavía con vida en esta época donde la libertad tiene su precio.  


Me han invadido muchas dudas. Porque me libero a mi? A liberado mas personas antes de mi? Se rebelo en contra de los suyos?

El seguía ayudándome para poder caminar un poco más rápido.
-siento mucho no ser de mucha ayuda, pero ha pasado un…tiempo que…-no llegue a terminar. Mis palabras se atascaron en mi garganta, no podía llorar, no ahora. Solo tengo que respirar profundo, y pensar que siempre está la esperanza de que algo bueno sucederá en mi vida.
-te afecto que te tele transportara-dijo abruptamente.
-soy una humana, y tú eres uno de ellos. Porque me liberaste?-sentí la tensión en su brazo donde se encontraba a la mitad de mi cintura, y donde llego a presionar más con sus dedos. Recuerdo que mi abuelo llego a decirme: -“cuando alguien no te responde a tu pregunta, será mejor que lo dejes pasar, y que esa pregunta retumbe en su mente, porque habrá un día que llegara a responderte. No se sabe cuándo ni en donde, pero será en un día cuando menos te los esperes”- Y para ser sincera, tiene toda la razón, al menos para mí.
-no respondas al menos que estés preparado para contestar, y que tu respuesta pueda aplacar una parte de mis dudas-y él se relajó al escucharme.




Nos paramos en un edificio antiguo. Y al parecer solo.
-no suelen pasar por aquí, y cuando lo hacen son en raras ocasiones, pero estarás segura aquí-el todavía no me suelta. Y seguimos parados, aunque él no esté viendo el edificio, y me esté viendo a mí esperando algo, y la verdad es que no sé lo que él esté esperando.
 -gracias-fue lo único que llegue a decir. El seguía sosteniéndome, tal vez no tiene llaves del edificio y me tele transporte adentro.
-me quedare contigo-dice. El todavía no me soltaba, ya podía sentir mis pies pero el aun así no me soltaba.
-tienes llaves del edificio?-pregunto.
-tengo que tele transportarnos, si llegase abrirlo como lo hacen los humanos, se darán cuenta que no está solo-Nos quedamos así por un rato más-necesito que te prepares, tal vez esta vez no se ha tan fuerte-Me giro para quedar cara a cara, aunque en realidad se ha que mi cara este viendo su pecho. Me estiro para rodear nuevamente su cuello, y me acerca más a él, pareciendo una sola persona.
-estoy preparada-Y luego todo comienza verse nuevamente borroso, mareándome. Y luego llegando un momento en que todo se detiene, dejándome ciega si poder ver nada en la oscuridad. Siento que todavía estoy agarrando su cuello y que mi cabeza no ha viajado a la inconciencia. Hemos llegado.
-estamos dentro del edificio-me lo confirma-no podemos prender ningún tipo de luz, lo que nos queda es abrir una de las ventana para que se filtre la poca luz de luna-El me suelta, y yo dolorosamente quito mis brazos de su cuello. Me tambaleo un poco, pero me llega sostener. Y luego comenzó guiándome a una de las ventanas tapadas con plástico, ya que de repente comenzó a escucharse el plástico romperse, filtrándose la luz lunar. Y dándome cuenta que nunca me soltó, y  que el todavía seguía agarrándome media cintura.
-Es hermosa la luna-dice en el momento cuando la ventana esta despejada.
-siempre lo ha sido-el voltea a verme, como si se sorprendiera al escuchar eso de mi-y las noches serían más hermosas con la libertad-



1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho amo la luna, que horrible seria no poder gozar de esa libertad, no poder mirar cada hermoso atardecer, o ver cualquier cosa bella que la vida te da
    Besos

    ResponderEliminar